LIBRETAS

martes, 6 de octubre de 2020

Incólume ante tanta independencia...

Incólume ante tanta independencia, desplegó sus alas y olvidó respirar. El vuelo duró poco, pero su voluntad elevó plumas a través de muchos cielos y el desparramo se hizo notar (Sandricuentos 522).


jueves, 17 de septiembre de 2020

Venía del trabajo para llevarlo al veterinario...

Venía del trabajo para llevarlo al veterinario. "Te dije que el alimento que me compraste era para elefantes", dijo el pequeño gatito a su dueño. Y el paseo clínico terminó en el acto (Sandricuentos 521).  



 

lunes, 10 de agosto de 2020

Cantaba no cacareaba...

  Canta no cacarea. Su cresta en lo alto es la de un rey huevero, pero no tiene gallina. Tampoco pone huevos. Pero canta y no cacarea. Cada mañana hace lo mismo y lo sigue haciendo. El campo le silba en silencio. El cielo colorea sus plumas. Sabe lo que tiene que hacer, porque sabe quién es. Su reloj natural es el sincronario del amanecer. Su canto viste el rocío cada mañana y el hombre lo observa con su asadera. El gallo canta y canta para hacer feliz al hombre, así lo hace dudar del hambre, del antojo y del capricho llamado quincho (Sandricuentos 520).

 Por qué los gallos cantan al amanecer? – Tropicalísima 13-50

viernes, 3 de julio de 2020

El sol le habló y dijo...

El sol le habló y dijo: eres la flor de tu propio paisaje. Nadie podrá forjar tu destino excepto tú misma. Echas a volar tu imaginación... Tus logros, tus anhelos, tus libertades. La libertad que hoy se necesita y la sientes en tu interior. Libertad de hablar, de mover, de hacer, de crear, de amar y de vivir. Eres la roca firme de tu construcción vital (Sandricuentos 519).


lunes, 8 de junio de 2020

La contradicción entre la oscuridad y la luz era notoria...

La contradicción entre la oscuridad y la luz era notoria ante el impacto de quien la enfrentaba. Su mirada provocadora evitaba, a toda costa, los destellos incandescentes de la casucha encantada. Tarde o temprano tendría que entrar por esa puerta y enfrentar sus miedos más profundos para ser liberada y volver a renacer (Sandricuentos 518).



martes, 5 de mayo de 2020

Su aliento de vida...

Su aliento de vida lo dejó perplejo. La ciénaga evaporaba sus aleteos al compás de su respiración. El roce de seda tocaba su espalda y un frío súbito lo envolvía. ¿Quién eres? ¿Por qué estás aquí? Ella no supo qué contestar, pero tal vez algún día lo haría (Sandricuentos 517).





lunes, 30 de marzo de 2020

Te lo prometo, le susurró...

"Te lo prometo", le susurró, mientras liberaba su cuerpo en el horizonte del mundo. Todo cuanto se ha ido ya no volverá. Todo cuanto es ahora se atesorará. Más, el futuro requiere de generosidad. ¡Duerme en esta cuarentena que tu despertar será glorioso! (Sandricuentos 516). 



miércoles, 5 de febrero de 2020

Sólo esa noche fueron diferentes...


Sólo esa noche fueron diferentes a la gente común. Buscaron refugio en el árbol de la vida, bajo una lluvia de esperanza. La lectura cobijó sus corazones sin perder de vista la voz del silencio. Los ecos del pasado se disiparon y solo una nube de luz llegó a sus mentes (Sandricuentos 515).

lunes, 13 de enero de 2020

Nunca pensó que la catástrofe...


Nunca pensó que la catástrofe sería la salida más útil para su designio. Navegando, en su inmensidad infantil, cubría la sombría noche que flotaba intrigada ante el paradigma de su incierto destino. No sería el gato que lo acompañaba el que llegaría a entender su sino, sino aquella dormilona que lo soñaba (Sandricuentos 514). 


lunes, 16 de diciembre de 2019

Jamás hubo lluvia más torrencial...


Jamás hubo lluvia más torrencial que la de esa tarde. Sombreros al aire y sin paraguas, sabía que era susceptible a una humorada del tiempo. En medio del aguacero se enfrentó al abismo cordial del espacio, sin embargo, la luz estelar guiaba su sendero marino. Un botecito de primera línea y un remo quieto serían los autores legítimos de dicha travesía. Nunca hubo mayor soledad que esta caída de agua, pero a la vez el sonido en caída libre se transformaba en aplausos (Sandricuentos 513).

domingo, 3 de noviembre de 2019

Supo que lo mejor era colgarse patas arriba...

Supo que lo mejor era colgarse patas p'arriba. El diseño del paisaje cambió radicalmente. El campo, ciudad; la ciudad, playa; el cielo, tierra; el viento, agua. ¡La realidad la sujetaba como arañita voladora! Esa tarde fue fenomenal... los miedos se fueron, el vacío se hizo juego y el ronroneo su compañía (Sandricuentos 512).


miércoles, 16 de octubre de 2019

Alzó sus manos hasta el infinito...

Alzó sus manos hasta el infinito sin pregonar el futuro. Sus deditos, dibujando estrellas, marcaron su destino para siempre. Ancestros la miraron desde el cielo y ella lloró. Lloró por la vida, por la noche y por la muerte. Lloró por el universo, por los átomos y galaxias. Fue así que ella, esa noche, regresó a una estrella (511). 


domingo, 22 de septiembre de 2019

Santa virtud del caminante...

Santa virtud del caminante, que por solitario no marca el paso. Avanza sin mochilas humanas. Avanza sin detenerse. Nada le pesa, porque nada lleva. Dicen que su nombre es constancia... quiero decir Constancio (Sandricuentos 510).


domingo, 15 de septiembre de 2019

Falta poco...

Falta poco para la hora final. ¿Quién viene, quién va? Ella, la comediante, viste de gala para la tertulia. No hay mirada que valga una rosa frente al espejo que siembra golondrinas. Esa triste mañana de invierno, terminó su lectura, creyendo que era reina. Por poco y pierde la corona (Sandricuentos 509).





sábado, 14 de septiembre de 2019

Valiente voladora...


Valiente voladora viajera, ¿quién sueña por ti esta noche? ¿Será que el vuelo se hizo adulto en tu mente? Cigüeña, avioncito de papel, que ríes mientras ella descansa. ¡Alza las alas al viento! No dejes que el frío se la lleve, por favor, no te vayas antes del amanecer (Sandricuentos 508).


sábado, 7 de septiembre de 2019

Podría sucumbir esta noche...

Podría sucumbir esta noche aplastado por el fuego caído del cielo. Podría sucumbir esta noche mientras camina sin rumbo seguro. Podrían caer cien galaxias frente a él, pero la fuerza es mucho mayor... su amigo… porque… lo busca a él (Sandricuentos  507).


jueves, 22 de agosto de 2019

Cabecita de oruga...


Cabecita de oruga, ¿qué haces con la luna? Si fueras pájaro te alcanzaría, pero no eres del pájaro, sino de la luna. El gorrión se siente llamado a calentarte, mientras la niebla sacude el amanecer... Tal vez te pueda dar un nombre: llámate travesura (Sandricuentos 506).





miércoles, 14 de agosto de 2019

Doma la alegría sin precedentes...

Doma la alegría sin precedentes de arrepentimientos pasajeros. La única oportunidad de ser feliz está en el aire de quien observa. Aquella capacidad voraz del tiempo, oculto en las tinieblas, se disipa al son de las campanillas y cascabeles que se agitan sin cesar. Alguien le ha dicho que se llama intuición (Sandricuentos 505). 



lunes, 29 de julio de 2019

El secreto del corazón...

El secreto del corazón yace en aquella mirada capaz de activar su llama divina. La suma de miradas enciende la luz que emana desde su esencia. ¡Sólo una sola chispa! y miles de corazones se expandirán en el universo. Sí, ella escaló su apertura, observó su corazón, y hoy se inclina a comprender el milagro (Sandricuentos 504).


domingo, 30 de junio de 2019

Al estirar su manito...

Al estirar su manito, el niño descubrió el vacío secreto de la infancia. No hay distancia más grande que el propio desconocimiento de sí mismo, pensó el oso. Esa noche faltaron palabras, para colgar estrellas, ya que todo estaba dicho en silencio... la amistad era lo primordial (Sandricuentos 503).


viernes, 24 de mayo de 2019

Pequeña cabeza de murciélago...

Pequeña cabeza de murciélago sin alas, pero saltarina. Gato nocturno, ojitos de uva. Pelo encantado, rojizo y alborotado. Ella es la ciénaga, sin rumbo, que flota a la deriva. ¿Qué sueña la niña que mira lejana? Cuatro mentes felinas se lo preguntan (Sandricuentos 502). 


domingo, 5 de mayo de 2019

Ahí estás tú...

Ahí estás tú, maquinando alguna idea, le dijo él. Subida en la silla carmesí, puso sus pies en posición de Snoopy. Cansada de mirar hacia el futuro, recuperó su presente. El problema del presente es que no había ningún pensamiento, excepto las ganas de un buen relajo (Sandricuentos 501).


martes, 16 de abril de 2019

Tienes que haber leído...


Tienes que haber leído o visto la película La Ladrona de Libros... Ésta es una atrapadora de letras. Gobierna sus pies como ruedas de carreta al viento. ¡Nada se le opone!, simplemente arroja un pensamiento desde su mente: dejar de ser analfabeta (Sandricuentos 500).


lunes, 15 de abril de 2019

Pequeño minino luminoso...

Pequeño minino luminoso, pensaba el perro, mientras observaba en la penumbra vacía. El niño dormía sintiendo un calorcito sobre su espalda. ¿Quién diría que su alma rondaba almohadas y alforjas escolares? El diálogo interno del cuadrúpedo, en el umbral de la puerta, simulaba un ronroneo inexistente y presente a la vez (Sandricuentos 498).



domingo, 14 de abril de 2019

Cuando niño...

Cuando niño, él imaginaba barquitos, de papel embotellados, para viajar por el mar. También disfrutaba de botellas mensajeras que cruzaban el océano. Una tarde,  su deseo perturbador fue tan grande que se hizo pequeño, y entró en una botella. El pájaro que cantaba lo invitó a una aventura que duraría meses, flotando en alta mar. Así lo hizo... Cuando era niño, él imaginaba que era niña y usaba tacones para nadar (Sandricuentos 499).


miércoles, 10 de abril de 2019

Imposible no pensar en un viaje...

Imposible no pensar en un viaje estelar que repercuta en lecturas imprescindibles que sostengan la gravedad. Es que ella es así, una lectora gravitacional. Extrañamente viaja con una radio, un globo terráqueo, y un cáctus para evitar los campos electromagnéticos. Curioso ovni, curiosa aeronauta. El tazón de leche se la toma a ella, porque viaja en la Vía Láctea, y la ciudad apenas la nota (Sandricuentos 497).



martes, 9 de abril de 2019

¡Voladora capa de niña!


¡Voladora capa de niña! Cruza techos citadinos, espanta cuervos, suma risas y es buscadora de horizontes. ¿Qué le espera mientras avanza? Nada y todo, dicen los cuervos. ¿Dónde vas muchacha?, preguntaba el alba (Sandricuentos 496).

martes, 26 de marzo de 2019

Gramática exploradora...

Gramática exploradora. Acopio de sentimientos en la noche galáctica. Jamás se nutre el sueño sin entusiasmo. ¡Llama, brama, sufre, grita, duerme!... duerme y despierta. Cada noche la mira, la siente, la quema. Puede que expire con arrojo, pero jamás se vence. La llaman inmortalidad (Sandricuentos 495).   


sábado, 9 de marzo de 2019

Creadora...

Creadora. Su fuerza está en su esencia que es inmortal. Aunque la maten ella vuelve a resucitar. Resucita en las voces de otras como ella. Nace y vuelve a nacer. Renace, reencarna y se multiplica. Es capaz de encender soles en el universo. Ella enciende la luz del espacio infinito (Sandricuentos 494).




sábado, 2 de marzo de 2019

Una rosa es hermosa...

Una rosa es hermosa: se transa en capullo, apertura fugaz, madurez intrépida y lindura otoñal. Una rosa jamás muere, pues su esencia brilla en cada estación. Existen rosas que nunca se abren, porque guardan secretos. Existen rosas sin años y de por vida. Sí, existen rosas cuando las observas (Sandricuentos 493). 



AQUÍ, SANDRICUENTOS POR MES Y AÑO EN CUADRO EMERGENTE: