Carta para ti.

Carta para ti.

LIBROS

viernes, 9 de noviembre de 2018

Los años pasaron...

Los años pasaron, pero no en vano. Envuelta de nubes entre la vida y la muerte, el viaje continúa en un presente singular. El pasado, en otoño; y el futuro, en primavera, solo develan una metáfora sin tiempo. ¡Surcos de vida! Son huellas diría el filósofo (Sandricuentos 488).


jueves, 8 de noviembre de 2018

Una frágil mirada...

Una frágil mirada, y caería bajo sus manos, como atrapada entre las garras de un ave de rapiña. Se siente el sudor entre las piernas de ambos. El mundo vuela bajo sus ropas. ¡Todo vuela!, y todo enmudece, incluidos sus miedos. Dicen que se llama primavera (Sandricuentos 487).


martes, 16 de octubre de 2018

¿En cuántas generaciones humanas...

¿En cuántas generaciones humanas se comprenderá el significado del trabajo colaborativo?, se dijeron ambas, mientras acarreaban berries sureños, envueltos de ensueños. A la vez pensaban en el constructor de su carreta: el niño hombre (Sandricuentos 486).


viernes, 28 de septiembre de 2018

Ha podido subir al cielo...

Ha podido subir al cielo, trepando nidos de palabras. Jamás sentirá el peso de los libros, pero deberá leerlos igual. Lo cierto es que apenas comienza su aventura académica (Sandricuentos 485).


jueves, 27 de septiembre de 2018

El fugaz despertar de los amantes...

El fugaz despertar de los amantes atrapa cenizas desde el musgo latente. ¡Frutos y cometas sueltos! Grita ella, mientras cae bajo el manto respingado, del miembro masculino, que la sostiene. Te amo, dijo él; te amo, dijo ella. La noche es fugaz y sin asombros (Sandricuentos 484).



lunes, 24 de septiembre de 2018

Bote en danza...

Bote en la danza de las gaviotas, y mariposas con alas de ensueño. El árbol tupido de carmesí es fuente de abundancia para los anhelos de quien viaja entre nubes. ¡Aterriza, te digo! ¡Aterriza, te dicen! Ella no hace caso porque su voluntad está en el viaje sorpresivo, y fantástico, que la lleva hacia un destino poco predecible (Sandricuentos 483).


martes, 4 de septiembre de 2018

A poco andar...

A poco andar, a poco correr, a poco arrancar, ¡al fin! Término de clases, término escolar, término infantil, y terminó de golear, terminó de capear, terminó de farrear. El joven salta, completa eternidad, creyendo atrapar su libertad, pero la llamada es gris. Gris pálido, ciudad; gris oscuro, oficina; gris espeso, happy hour; gris amargo, soledad (Sandricuentos 482). 


miércoles, 15 de agosto de 2018

Embadurnado de geometría...

Embadurnado de geometría analítica, se sienta a observar la lógica. La voz de pájaro, en su cabeza, canta con el color de sus pensamientos. Es un soñador, de vidas; un sabedor, de saberes; y un adulto mayor, convertido en joven maravilla (Sandricuentos 481).


sábado, 4 de agosto de 2018

Laguna de locos, laguna de cocos...

Laguna de locos, laguna de cocos. ¿Qué será de la estrella con cola de gato? Cantaba la luna, a los misifuses, en una noche encendida y revuelta de jardines. La esperanza cruzaba la frontera, y sus ojos al revés, observaban el viaje eterno, de un amigo más, que partía en un bote llamado vida (Sandricuentos 480).

sábado, 21 de julio de 2018

Cabeza loca, cabeza de fuego...


Cabeza loca, cabeza de fuego, cabeza de libro, sin cabeza, todo cabeza... ¿Cuál cabeza? Sin presa, sin millas, sin kilos, sin nada y de todo a la vez. La sabiduría del ave la presiona: el conocimiento la alcanza, sin dudas avanza; absorta como Lisa, absorta y sin prisa (Sandricuentos 479).

miércoles, 23 de mayo de 2018

El placer del libre mercado...

El placer del libre mercado no se compara con el placer del lector que esconde su identidad y consume lecturas. Diariamente, él siembra búhos y urracas en su oficina, cual testigo del acto bancario. Esta noche, él sublima pasiones capitalistas, y desfallece, ante el encanto de la luna (Sandricuentos 478).



viernes, 18 de mayo de 2018

La ola feminista de mayo...

La ola feminista, de mayo, flotaba bajo los sauces aletargados del patriarcado. Un día, el sueño profundo dio un giro hacia un nuevo conocimiento, y ella, la pequeña durmiente, alzó sus brazos, y senos, al viento. Ahora las alas, que la cobijan, sincretizan un marcado cambio. No es anécdota, sino trascendencia. Unidas, las generaciones, sin detrimentos, gritaron: ¡Jamás me callaré!. Ella, la nueva ola femenina, se impone con libertad (Sandricuentos 477).


lunes, 14 de mayo de 2018

Es presa cautiva...

Es presa cautiva de su insomnio. Su ama duerme, a intervalos, como los suspiros del jazmín, que se enredan en la ventana. La noche es cálida y siembra esperanza, a la vez, el ronroneo promete un buen descanso, mejorando el dolor de huesos (Sandricuentos 476).


sábado, 12 de mayo de 2018

Nubes de estreptococos...

Nubes de estreptococos. El pulpo panzón se pasa películas, mientras ella las narra. Los peces voladores consumen la energía lumínica después de danzar entre corrientes. Son las voces de los libros, que la despiertan, envolviendo su belleza lectora (Sandricuentos 475).


martes, 10 de abril de 2018

Piensa que su alegría...

Piensa que su alegría es metáfora de sabios. Jamás será como él, pero será mucho mejor. El té matinal es el remedio para el mundo perdido, que hay en su interior. Una conversa, un árbol, y un cerro serán la medicina para encontrar su camino (Sandricuentos 474).


jueves, 15 de marzo de 2018

El pájaro que vuela...

El pájaro que vuela sin alas, llega más rápido al suelo. Eso pensaba, mientras hacía una pausa lectora. Tres hacia un lado y, otras, tres hacia el otro. Cuchicheaban, entre todas, para continuar con la charla de palabras. ¡Parlanchín!, gritó una de las aves, y la escalera, que iba al cielo, cayó  al vacío (Sandricuentos 473).


sábado, 24 de febrero de 2018

Toma la delantera...

Toma la delantera, mientras eleva sus brazos. El camino volante, en carmesí, atrapa su atención. ¿Será la voladera del cielo?, o ¿será el peligro que está a un paso del vacío? La infancia avanza, entre globos, que acopian la soledad, con cara de fantasía. ¡Vuela vida, vuela imaginación, vuela! (Sandricuentos 472).

jueves, 1 de febrero de 2018

Pobre infeliz...

Pobre infeliz, ha creado cuervos, de la sumisión, a su lado. Se siente empoderada y se victimiza, inventando cuchillazos en su espalda. Su perversión se ha sembrado en todos los niveles, tanto es así, que la gente se confunde. Adentro: la dignidad, con el silencio; los derechos, con tristeza; la empatía, con anulación. Afuera: hipocresía, con amabilidad;  resultados falsos, con saludos cínicos. Más, un día, la verdad surgirá por ley del boomerang (Sandricuentos 471). 


domingo, 21 de enero de 2018

Esa noche...

Esa noche ahuyentó a los caídos, a tal extremo que la lámpara de sus alas se fundió en la oscuridad. El estado de gracia subyugó el fuego eterno del corazón, entonces parpadeó un par de veces y, por primera vez, derramó lágrimas, conociendo la desolación (Sandricuentos 470).

viernes, 19 de enero de 2018

Sintonizas...

Sintonizas y las voces llegan hasta tu alma de oyente, más no engañes a tu inocencia bien valorada, en la infancia, que fue pureza. El sonido al otro lado siembra apariencias, en AM o FM, ya que de una misma boca no puede salir maldad y bondad  al mismo tiempo, pues así miente (Sandricuentos 469).


martes, 16 de enero de 2018

La fuerza corporal...

La fuerza corporal, en gran medida, tiene el peso de la fuerza mental. Siendo parte del universo comprendió que desde su pecho emanaba una galaxia por conquistar. Ese niño frágil perdía su candidez frente al complejo adulto ambicioso. ¡Guárdate en tu cuna, que el ruiseñor está a punto de cantar!, le gritó desde el infinito (Sandricuentos 468).

martes, 9 de enero de 2018

A un paso...

A un paso del cielo, y del infierno humano, descendió. La acción es letal y mata a cientos de indecisos. Ya no es tiempo de medias tintas. Buenos o malos. Así dijo entre los caídos, los miedosos, los embusteros, los inseguros, los bipolares, los singulares, los ocasionales, y los ruidosos (Sandricuentos 467).


lunes, 8 de enero de 2018

La herramienta mortal...

La herramienta mortal la tiene entre sus manos y ataca al subordinado. No sabe convencer desde la fuerza opresora, más su hipocresía parlante se expande con leyes por doquier. Al débil, con sus halagos; al fuerte, con su falsa dureza. Mala educación, mala leche, mala clase, mala jefa. Sin respeto. Apunto de soltar el puño opresor, pero no puede, ya que su huella es la tiranía (Sandricuentos  466).



jueves, 4 de enero de 2018

Lámpara del coraje...

Lámpara del coraje, ¿volarás al encuentro de tu cosecha?, ¿entrarás en el nicho -opuesto- a la venganza? Oh, dulce amor, dulce siembra, dulce honra... Eres digna de dicha plena. La voz del viento no dejaba de pregonarle al oído, haciendo mérito a la libertad y al reconocimiento (Sandricuentos 465).


lunes, 1 de enero de 2018

Sabía que el peor carcelero es la mente...

Sabía que el peor carcelero es la mente. De una misma boca no pueden salir palabras de bondad y de maldad. Lo ambiguo esclaviza. El vuelo luminoso es decisivo en momentos de cambio. Esa acción liberadora une todas las fronteras (Sandricuentos 464).


jueves, 28 de diciembre de 2017

Odín -el guerrero- lanzó las runas...

Odín -el guerrero- lanzó las runas sin pretender modificar el destino... ¡futhark, futhorc, fuþark! Cansado de luchar contra el tiempo desistió en la predicción, y dijo: ¡qué cada hombre haga de su vida un oráculo! (Sandricuentos 463).


miércoles, 27 de diciembre de 2017

Una servidora de la fortaleza...


Una servidora de la fortaleza jamás decae ante el oprimido o el mendigo. La fruta que entrega es la paciencia para el más desvalido. Se enfrenta al más fuerte con humildad. Le llaman sabiduría de celtas (Sandricuentos 462).


martes, 26 de diciembre de 2017

Jamás temas a la muerte...

Jamás temas a la muerte, dijo el chamán desde su sueño. No hay venganza de vikingos en el lecho de muerte, sino trascendencia. Las piedras que me rodean son mi fortaleza. Bebe de mi llanto incólume para que sonrías (Sandricuentos 461).



lunes, 25 de diciembre de 2017

Una vieja biblioteca...


Una vieja biblioteca se construye de recuerdos en el presente. Así pensó al verla repleta de polvo, ya que tardaría varios días en darle una limpieza venidera. Luego se dijo: nada tiene espacio si no hay luz, luz que revele los conocimientos. El ocultismo, de la mugre, desarmaría el polvo de ácaros para dar lugar a las toneladas de letras preciosas, y escondidas, entre los armarios (Sandricuentos 460).   


domingo, 24 de diciembre de 2017

El agua de letras cayó sobre su cabeza...

El agua de letras cayó sobre su cabeza, en mil partículas, construyendo frases. El encuentro con el contenido fue suerte de principiante. Ese preciso momento, el ahora, FUE el portal hacia la sabiduría (Sandricuentos 459).



AQUÍ, SANDRICUENTOS POR MES Y AÑO EN CUADRO EMERGENTE: