LIBROS

domingo, 30 de junio de 2019

Al estirar su manito...

Al estirar su manito, el niño descubrió el vacío secreto de la infancia. No hay distancia más grande que el propio desconocimiento de sí mismo, pensó el oso. Esa noche faltaron palabras, para colgar estrellas, ya que todo estaba dicho en silencio... la amistad era lo primordial (Sandricuentos 503).


viernes, 24 de mayo de 2019

Pequeña cabeza de murciélago...

Pequeña cabeza de murciélago sin alas, pero saltarina. Gato nocturno, ojitos de uva. Pelo encantado, rojizo y alborotado. Ella es la ciénaga, sin rumbo, que flota a la deriva. ¿Qué sueña la niña que mira lejana? Cuatro mentes felinas se lo preguntan (Sandricuentos 502). 


domingo, 5 de mayo de 2019

Ahí estás tú...

Ahí estás tú, maquinando alguna idea, le dijo él. Subida en la silla carmesí, puso sus pies en posición de Snoopy. Cansada de mirar hacia el futuro, recuperó su presente. El problema del presente es que no había ningún pensamiento, excepto las ganas de un buen relajo (Sandricuentos 501).


martes, 16 de abril de 2019

Tienes que haber leído...


Tienes que haber leído o visto la película La Ladrona de Libros... Ésta es una atrapadora de letras. Gobierna sus pies como ruedas de carreta al viento. ¡Nada se le opone!, simplemente arroja un pensamiento desde su mente: dejar de ser analfabeta (Sandricuentos 500).


lunes, 15 de abril de 2019

Pequeño minino luminoso...

Pequeño minino luminoso, pensaba el perro, mientras observaba en la penumbra vacía. El niño dormía sintiendo un calorcito sobre su espalda. ¿Quién diría que su alma rondaba almohadas y alforjas escolares? El diálogo interno del cuadrúpedo, en el umbral de la puerta, simulaba un ronroneo inexistente y presente a la vez (Sandricuentos 498).



domingo, 14 de abril de 2019

Cuando niño...

Cuando niño, él imaginaba barquitos, de papel embotellados, para viajar por el mar. También disfrutaba de botellas mensajeras que cruzaban el océano. Una tarde,  su deseo perturbador fue tan grande que se hizo pequeño, y entró en una botella. El pájaro que cantaba lo invitó a una aventura que duraría meses, flotando en alta mar. Así lo hizo... Cuando era niño, él imaginaba que era niña y usaba tacones para nadar (Sandricuentos 499).


miércoles, 10 de abril de 2019

Imposible no pensar en un viaje...

Imposible no pensar en un viaje estelar que repercuta en lecturas imprescindibles que sostengan la gravedad. Es que ella es así, una lectora gravitacional. Extrañamente viaja con una radio, un globo terráqueo, y un cáctus para evitar los campos electromagnéticos. Curioso ovni, curiosa aeronauta. El tazón de leche se la toma a ella, porque viaja en la Vía Láctea, y la ciudad apenas la nota (Sandricuentos 497).



martes, 9 de abril de 2019

¡Voladora capa de niña!


¡Voladora capa de niña! Cruza techos citadinos, espanta cuervos, suma risas y es buscadora de horizontes. ¿Qué le espera mientras avanza? Nada y todo, dicen los cuervos. ¿Dónde vas muchacha?, preguntaba el alba (Sandricuentos 496).

martes, 26 de marzo de 2019

Gramática exploradora...

Gramática exploradora. Acopio de sentimientos en la noche galáctica. Jamás se nutre el sueño sin entusiasmo. ¡Llama, brama, sufre, grita, duerme!... duerme y despierta. Cada noche la mira, la siente, la quema. Puede que expire con arrojo, pero jamás se vence. La llaman inmortalidad (Sandricuentos 495).   


sábado, 9 de marzo de 2019

Creadora...

Creadora. Su fuerza está en su esencia que es inmortal. Aunque la maten ella vuelve a resucitar. Resucita en las voces de otras como ella. Nace y vuelve a nacer. Renace, reencarna y se multiplica. Es capaz de encender soles en el universo. Ella enciende la luz del espacio infinito (Sandricuentos 494).




sábado, 2 de marzo de 2019

Una rosa es hermosa...

Una rosa es hermosa: se transa en capullo, apertura fugaz, madurez intrépida y lindura otoñal. Una rosa jamás muere, pues su esencia brilla en cada estación. Existen rosas que nunca se abren, porque guardan secretos. Existen rosas sin años y de por vida. Sí, existen rosas cuando las observas (Sandricuentos 493). 



lunes, 28 de enero de 2019

Desgarbados sentimientos...

Desgarbados sentimientos se ocultan tras el soplo del ángel. Un corazón en mente, y otro en bicarbonato, mientras el tercero vuela a otro rumbo. No puede haber sexo sin empatía, ni pasión que aquiete el hambre desesperada por el otro. Cupido manda, Cupido pierde, Cupido gana, Cupido hace lo que quiere... (Sandricuentos 492). 


lunes, 7 de enero de 2019

Retoma el hilo de su garganta...

Retoma el hilo de su garganta, flora vivaz. Retoma el hilo de sus manos, aliento de vida. Retoma el viento de la aurora que no la alcanza. Retoma el arco iris de la flor multidimensional. Retoma su esencia, su luz, su alma... Dicen que se llama: Trascendencia (Sandricuentos 491).


lunes, 31 de diciembre de 2018

1, 2, 3... fueron los soplos de vida...

1, 2, 3... fueron los soplos de vida, que insufló en su boca. ¡Despierta, despierta!, le decía. ¡Tienes que levantarte, para abandonar tu agonía! El esfuerzo llegó al máximo, tanto que los planetas se alinearon para dar espacio a un nuevo latido. El hombre-mujer comenzó a respirar nuevamente, pronto moriría un ciclo llamado año (Sandricuentos 490).


lunes, 3 de diciembre de 2018

Las secuelas del invierno...

Las secuelas del invierno reposaron en sus botas. Quedaba algunas cosas pendientes para reconstruir un nuevo verano, pero faltaban las huellas de su antecesor. Jamás pensó que dicha situación fuera a ensombrecer su camino. El vaivén de los lirios adormecía su magia, pero no su poder (Sandricuentos 489).

viernes, 9 de noviembre de 2018

Los años pasaron...

Los años pasaron, pero no en vano. Envuelta de nubes entre la vida y la muerte, el viaje continúa en un presente singular. El pasado, en otoño; y el futuro, en primavera, solo develan una metáfora sin tiempo. ¡Surcos de vida! Son huellas diría el filósofo (Sandricuentos 488).


jueves, 8 de noviembre de 2018

Una frágil mirada...

Una frágil mirada, y caería bajo sus manos, como atrapada entre las garras de un ave de rapiña. Se siente el sudor entre las piernas de ambos. El mundo vuela bajo sus ropas. ¡Todo vuela!, y todo enmudece, incluidos sus miedos. Dicen que se llama primavera (Sandricuentos 487).


martes, 16 de octubre de 2018

¿En cuántas generaciones humanas...

¿En cuántas generaciones humanas se comprenderá el significado del trabajo colaborativo?, se dijeron ambas, mientras acarreaban berries sureños, envueltos de ensueños. A la vez pensaban en el constructor de su carreta: el niño hombre (Sandricuentos 486).


viernes, 28 de septiembre de 2018

Ha podido subir al cielo...

Ha podido subir al cielo, trepando nidos de palabras. Jamás sentirá el peso de los libros, pero deberá leerlos igual. Lo cierto es que apenas comienza su aventura académica (Sandricuentos 485).


jueves, 27 de septiembre de 2018

El fugaz despertar de los amantes...

El fugaz despertar de los amantes atrapa cenizas desde el musgo latente. ¡Frutos y cometas sueltos! Grita ella, mientras cae bajo el manto respingado, del miembro masculino, que la sostiene. Te amo, dijo él; te amo, dijo ella. La noche es fugaz y sin asombros (Sandricuentos 484).



lunes, 24 de septiembre de 2018

Bote en danza...

Bote en la danza de las gaviotas, y mariposas con alas de ensueño. El árbol tupido de carmesí es fuente de abundancia para los anhelos de quien viaja entre nubes. ¡Aterriza, te digo! ¡Aterriza, te dicen! Ella no hace caso porque su voluntad está en el viaje sorpresivo, y fantástico, que la lleva hacia un destino poco predecible (Sandricuentos 483).


martes, 4 de septiembre de 2018

A poco andar...

A poco andar, a poco correr, a poco arrancar, ¡al fin! Término de clases, término escolar, término infantil, y terminó de golear, terminó de capear, terminó de farrear. El joven salta, completa eternidad, creyendo atrapar su libertad, pero la llamada es gris. Gris pálido, ciudad; gris oscuro, oficina; gris espeso, happy hour; gris amargo, soledad (Sandricuentos 482). 


miércoles, 15 de agosto de 2018

Embadurnado de geometría...

Embadurnado de geometría analítica, se sienta a observar la lógica. La voz de pájaro, en su cabeza, canta con el color de sus pensamientos. Es un soñador, de vidas; un sabedor, de saberes; y un adulto mayor, convertido en joven maravilla (Sandricuentos 481).


sábado, 4 de agosto de 2018

Laguna de locos, laguna de cocos...

Laguna de locos, laguna de cocos. ¿Qué será de la estrella con cola de gato? Cantaba la luna, a los misifuses, en una noche encendida y revuelta de jardines. La esperanza cruzaba la frontera, y sus ojos al revés, observaban el viaje eterno, de un amigo más, que partía en un bote llamado vida (Sandricuentos 480).

sábado, 21 de julio de 2018

Cabeza loca, cabeza de fuego...


Cabeza loca, cabeza de fuego, cabeza de libro, sin cabeza, todo cabeza... ¿Cuál cabeza? Sin presa, sin millas, sin kilos, sin nada y de todo a la vez. La sabiduría del ave la presiona: el conocimiento la alcanza, sin dudas avanza; absorta como Lisa, absorta y sin prisa (Sandricuentos 479).

miércoles, 23 de mayo de 2018

El placer del libre mercado...

El placer del libre mercado no se compara con el placer del lector que esconde su identidad y consume lecturas. Diariamente, él siembra búhos y urracas en su oficina, cual testigo del acto bancario. Esta noche, él sublima pasiones capitalistas, y desfallece, ante el encanto de la luna (Sandricuentos 478).



viernes, 18 de mayo de 2018

La ola feminista de mayo...

La ola feminista, de mayo, flotaba bajo los sauces aletargados del patriarcado. Un día, el sueño profundo dio un giro hacia un nuevo conocimiento, y ella, la pequeña durmiente, alzó sus brazos, y senos, al viento. Ahora las alas, que la cobijan, sincretizan un marcado cambio. No es anécdota, sino trascendencia. Unidas, las generaciones, sin detrimentos, gritaron: ¡Jamás me callaré!. Ella, la nueva ola femenina, se impone con libertad (Sandricuentos 477).


lunes, 14 de mayo de 2018

Es presa cautiva...

Es presa cautiva de su insomnio. Su ama duerme, a intervalos, como los suspiros del jazmín, que se enredan en la ventana. La noche es cálida y siembra esperanza, a la vez, el ronroneo promete un buen descanso, mejorando el dolor de huesos (Sandricuentos 476).


sábado, 12 de mayo de 2018

Nubes de estreptococos...

Nubes de estreptococos. El pulpo panzón se pasa películas, mientras ella las narra. Los peces voladores consumen la energía lumínica después de danzar entre corrientes. Son las voces de los libros, que la despiertan, envolviendo su belleza lectora (Sandricuentos 475).


martes, 10 de abril de 2018

Piensa que su alegría...

Piensa que su alegría es metáfora de sabios. Jamás será como él, pero será mucho mejor. El té matinal es el remedio para el mundo perdido, que hay en su interior. Una conversa, un árbol, y un cerro serán la medicina para encontrar su camino (Sandricuentos 474).


Carta para ti.

Carta para ti.

AQUÍ, SANDRICUENTOS POR MES Y AÑO EN CUADRO EMERGENTE: